Antes de enseñarte la receta de las empanadas con harina de espelta, necesito contarte mi historia con las empanadas. No recuerdo con exactitud la primera vez que probé una empanada de carne, pero sí tengo muy presente la época en la que se convirtieron en mi alimento de supervivencia. Durante mis años de universidad, cuando el tiempo y el presupuesto escaseaban, las empanadas eran la solución perfecta: prácticas, contundentes y reconfortantes.
En Perú, a diferencia de lo que ocurre en muchas regiones de España, las empanadas suelen hornearse, no freírse. Y así es como me gustan: calientes, recién salidas del horno, con una masa dorada y un relleno jugoso que se deshace en la boca. Siempre les pongo cinco gotas de limón antes del primer bocado —una costumbre que puede parecer extraña, pero que transforma el sabor por completo.
Hoy te comparto una versión más ligera y nutritiva: empanadas al horno con harina de espelta. Esta harina, además de tener un sabor delicado y ligeramente dulce, es más digestiva que la de trigo común



