Hay recetas que se quedan rondando en la cabeza. Apuntadas en una esquina del cuaderno, guardadas en la galería del móvil. Esta era una de ellas. Alitas de pollo rebozadas con Corn Flakes. Fácil, sí. Pero no me atrevía. Algo me decía que no iban a quedar bien. Que me iba a decepcionar. Me equivoqué.
El sábado pasado, al pasar por el pasillo de los cereales, metí en el carrito una caja sin pensarlo. Corn Flakes sin azúcar, marca blanca del Mercadona. Ni gourmet, ni orgánicos, ni de marca. Y funcionaron de maravilla.
La textura es lo mejor. Crujientes por fuera, jugosas por dentro. Como las del pollo frito americano, pero sin aceite, sin remordimientos. Las hice en la freidora de aire que tengo en casa, pero también quedan genial al horno.

La preparación no tiene misterio: harina, huevo batido, Corn Flakes machacados. Y al horno. Nada de sartenes ni aceite salpicando.
¿Un consejo? Acompáñalas con unas patatas al horno, o con una ensalada fresca. Cambia las alitas por lo que quieras: pechuga, muslos… Lo importante es animarte a probar. A veces, solo se trata de eso.



