Mientras escribo esta receta, no puedo evitar pensar en lo fugaz que ha sido este verano. Sí, ha durado lo mismo de siempre. Ni un día más, ni uno menos. Pero no sé… este año me ha parecido más apagado, menos intenso. ¿A ti también te pasa?
Por eso, para animar esta nueva estación, traigo una receta que huele a domingo y sabe a abrazo caliente: gofres, también conocidos como waffles. Un clásico que se disfruta igual en Bélgica, en Nueva York o en casa, acompañado de un café con leche.
Estos gofres son perfectos para desayunos o meriendas. Tienen una corteza crujiente —como los barquillos de helado— y un corazón tierno por dentro. Se pueden hacer en una gofrera o, si no tienes, en el horno con moldes de silicona. Admiten de todo: fruta, miel, chocolate, sirope de arce, helado, yogur… lo que tengas a mano. ¿El truco? Disfrutarlos sin culpa, como quien se come un churro de vez en cuando.
Un poco de historia con sabor a cuadrícula
Puede que los gofres nos parezcan algo moderno, pero su historia se remonta a la antigua Grecia. Allí, ya calentaban masas de harina y huevo entre dos placas de hierro. Siglos después, cada país europeo le fue dando su toque.
En 1620, la receta cruzó el Atlántico a bordo del Mayflower. Los colonos holandeses la llevaron bajo el nombre de wafel, que con el tiempo se convirtió en waffle en inglés. Aquella mezcla incluía harina, mantequilla, huevos, leche, levadura química, azúcar y sal.
¿Sabías que Thomas Jefferson trajo la primera plancha de gofres desde Francia en 1789? De esas con cuadrícula y rejillas, como las que usamos hoy. Y fue un belga, Maurice Vermersch, quien en el siglo XX le añadió levadura y los hizo más gruesos y crujientes. Los presentó en Nueva York en 1964 como Belgian waffles. Desde entonces, se volvieron un clásico en ferias y desayunos domingueros.
Tipos de gofres que deberías conocer
- Gofre de Lieja: más pequeño, redondeado y con 24 agujeros. Se suele bañar en sirope o caramelo.
- Waffles norteamericanos: más finos y densos. Pueden ser dulces o salados. En Virginia los preparan con harina de arroz o maíz.
- Potato waffles ingleses: hechos con patata, suelen acompañar platos salados.
- Waffles de Hong Kong: más ligeros y grandes. Se untan con mantequilla, azúcar o crema de cacahuete y se doblan por la mitad.
- Stroopwafel: dos finas galletas gofre rellenas de caramelo. Nacieron en Gouda (Países Bajos) como el dulce de los pobres, hoy son el mejor acompañante del café.
Mi versión: gofres con harina de avena (sin azúcar)
Y después de todo este recorrido, vamos con lo práctico. Te dejo mi receta de gofres con harina de avena, sin azúcar. La masa es neutra, porque los toppings que elijas le pondrán el dulzor: fruta, miel, sirope, helado… lo que más te guste.
No lleva ingredientes raros, ni necesitas herramientas complicadas. Solo ganas de cocinar algo rico y reconfortante. Espero que los pruebes. Y si te animas a darles tu toque, me encantará saberlo. ¡Provecho!



